Durante mi tiempo trabajando en TC descubrí el enorme poder de unos seres: los prescriptores. Esos pequeños y muchas veces anónimos todopoderosos que pueden ensalzar (o despedazar) una marca con sus opiniones y red de contactos.
Y cuando salí de entregar mi cv en Sra. Rushmore me dí cuenta de que necesitaba uno.
¿Quién podría ser mi prescriptor?
- Alguien que genere confianza (me dije)
- Alguien con quien la agencia simpatice y se identifique (proseguí)
- Alguien con credibilidad (seguí)
- Alguien que me conozca bien... (terminé)
Y una vez más el refranero popular me dio la solución: ¿tú no tienes abuela? ¿Quién mejor que ella, la Sra. Pepita, para mantener una conversación sobre mí con la Sra. Rushmore? ¡Una charla de Sra. a Sra.! ¡Entre iguales!
Para lograr mi objetivo he seguido los siguientes pasos como si de una campaña se tratase:
1. Elaboración y grabación del mensaje (alabándome y diciendo lo maravillosa que soy) con un tono "entrañable" y "simpático" que se lleva mucho:
continuará...
jueves 30 de abril de 2009
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2 comentarios:
Pues así de primeras podríamos hacer una bonita cuña para promocionar el día mundial de las abuelas!!
sólo por esto deberían contratarte ya!!
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